
Doña Claudia estuvo más allá de su investidura presidencial, al dar su primer Grito de Independencia, que para empezar, estuvo vestida discreta y elegantemente y sin ambages, cuidando mencionar a cada quien en su lugar, que para nada utilizó el acto para politizarlo, sino todo lo contrario, en pocas palabras la Presidenta estuvo a la altura de su envergadura, que sinceramente sorprendió a propios y extraños, demostrando ser un ejemplo de Ejecutiva, que merece recibir no una simple felicitación, sino una total y cerrada “ovación” de pie.





