
Hace treinta años, si uno hacía un vuelo transoceánico y quería entretenerse viendo una película, cada sección del avión tenía un par de televisiones y los pasajeros tenían que conformarse con la película que la aerolínea eligiera para todos.

Hace treinta años, si uno hacía un vuelo transoceánico y quería entretenerse viendo una película, cada sección del avión tenía un par de televisiones y los pasajeros tenían que conformarse con la película que la aerolínea eligiera para todos.