
El 25 de septiembre de 2025, Leyla Montserrat Lares Becerra, de 15 años, fue asesinada por dos adolescentes en Sonoyta, Sonora; ahora, su madre Carmen Becerra se convirtió en víctima de desplazamiento forzado porque una de las asesinas de su hija es su vecina y acusa que no muestra arrepentimiento, por el contrario, se ha burlado de ella debido a la sentencia que recibió tras el feminicidio.
”Siento coraje, muchos sentimientos encontrados; lo más cruel del sistema, las leyes priorizan a los adolescentes ante todos sus derechos. Pero mi hija también tenía derecho a vivir, a realizarse como persona, a casarse, tener sus hijos y todo eso le arrebataron. Se sintieron dueñas de arrebatarle la vida a mi hija y no hay castigo”, lamentó en entrevista con el medio de comunicación El Universal.





