
La reciente escalada de Alex Honnold al rascacielos Taipei 101, transmitida en vivo por Netflix, volvió a poner en tendencia los retos extremos sin protección. La proeza, que duró una hora con 24 minutos, fue catalogada como una de las mayores hazañas atléticas de la era moderna.
Sin embargo, este tipo de actos no son exclusivos del siglo XXI. Décadas antes de la popularización del streaming y los documentales virales, un joven mexicano ya desafiaba los límites humanos con determinación, técnica y un valor extraordinario.





