
Guillermo del Toro vuelve a posicionarse en la élite del cine internacional con Frankenstein, una adaptación largamente esperada que lo coloca nuevamente en la contienda por los Premios de la Academia. En la edición 98 de los Premios Óscar, la cinta consiguió un total de nueve nominaciones, incluida la de Mejor Película, una de las categorías más competitivas de la ceremonia.
A pesar de la expectación, el nombre del cineasta mexicano no apareció en la terna de Mejor Director, una ausencia que generó debate entre críticos y seguidores. No obstante, la fuerza del proyecto confirma la vigencia creativa de Del Toro, quien ha construido una filmografía reconocida por su identidad visual y profundidad emocional.




