
RAMOS ARIZPE, COAH.- Apenas habían pasado unos minutos desde que la avioneta despegó del Aeropuerto Internacional de Saltillo, cuando la aeronave en la que viajaban Armando López, de 58 años, y su esposa Magdalena Cárdenas, de 65, se desplomó de manera repentina.
El vuelo despegó alrededor de las 12:09 horas de este sábado. De acuerdo con el plan de vuelo, la aeronave no tenía un destino específico; sin embargo, logró alcanzar una altura aproximada de mil 400 metros y una velocidad cercana a los 183 kilómetros por hora, por lo que el impacto no fue fatal.





