
Carlos Lindao nació el 17 de octubre de 1902, de acuerdo con su cédula de identidad, y a sus 123 años mantiene una rutina que desafía cualquier pronóstico. Todos los días se levanta a las 06:00 horas, prepara café y observa la marea antes de iniciar sus labores.
Con su canoa recorre los esteros de Puerto El Morro, una parroquia rural cercana a Guayaquil, para buscar madera o atender su horno de carbón. Este oficio lo aprendió de su abuelo y jamás lo ha abandonado, convencido de que el trabajo es clave para mantenerse con vida.





