Café Montaigne 371: ¿Tan mala fama tengo?

Lo repito: fui al restaurante regiomontano de media tabla, me apoltroné en mi mesa y mi silla (¡Ja! Qué rápido se apropia uno de las cosas materiales: decir mi silla y mi mesa. Estoy atado a las cosas materiales… ¡puf!) Ordené mis libros y papeles sobre la mesa. De reojo, busqué a Jazmín con la mirada de quien busca algo perdido. El lugar, el restaurante, estaba inusualmente lleno, atestado en martes.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Ultimas noticias