
No le gusta que le digan autoritaria, pero ahí están sus reformas. No le gusta que le digan intolerante, pero cuando se le critica, enfurece. Dice que no le preocupa su imagen, pero antepone cualquier cosa para repararla. Es dura crítica de los gobiernos de Calderón y de Peña Nieto, pero sus políticas de gobierno se parecen a las de ellos.





